Esta semana nos hemos escapado a Pirineos, con idea de hacer un verdadero estreno de temporada de travesía. Elegimos la zona del Midi, y una actividad, a priori sencilla, disfrutona y rápida, para ir pillando onda. A la fiesta se apuntan Javi, Alberto y Félix.
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Llegando al Col de Souzon |
La zona al contrario de lo que esperabamos, está escasa de nieve, así que según el itinerario que escojamos ( nosotros fuimos por el más alto y próximo al Midi que nos pareció más lógico con la nieve que había), habrá que hilar fino. Aun así portearemos las tablas en algún tramo, antes de llegar al Refugio de Pombie y al Col de Souzon.
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Tramos escasos, antes de Pombie. |
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Por diversos motivos técnicos (rotura de motor y problemas con las focas) al final la vuelta quedó para Félix y para mi.
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Bajando hacía el Col de Moundelhs, con la cabaña a la vista |
El mapa se quedó en el coche, así que improvisamos ante la falta de
huella por donde nos pareció, bregando con nieve para todos los gustos
(dura, costra, dura bacheada, primavera pesada), es lo que tiene
recorrer las cuatro caras.
Como recompensa, soledad absoluta y disfrutar de todos los panoramas de la montaña más emblemática del Pirineo.
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Bajo la norte del Grand y Petit Pic y el Pilar del Embarradere |
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En resumen, buena y clásica actividad, más disfrutable de cara al esqui si se hace bajando a Bious y remontando luego el valle hacía el Col de Peygeret, para ello habrá que esperar a que haya suficiente nieve en cotas bajas para disfrutarla como se merece.